jueves, 7 de abril de 2005

Extrasensorial



Al principio pensé que íbamos a tener la revelación de algún ser de una galaxia lejana que iba a anunciar una noticia trascendente para la humanidad. Se había congregado un numeroso gentío para escuchar el mensaje. Salió un personaje con una guitarra, acompañado por varios más que le arropaban con otros instrumentos. Decía las cosas con un ritmo tranquilo, aunque a veces despertaba nuestra conciencia con lastimeros rasgueos o contundentes golpes de batería de su acompañante. Resucitó lejanas melodías y nos arrulló con recientes baladas. Nuestra mente se remontaba atrás y volvía complacida a disfrutar del cálido rasgueo de sus guitarras. Bravo Mark Knopfler.

6 comentarios:

Agustín dijo...

Tenía previsto ir al concierto... lo tenía en la agenda desde hacía mucho tiempo. Tenía muchas ganas de escuchar esa guitarra en directo.

Pero unos minutos antes de salir para el pabellón alguien dijo 'Vale' dos veces y cambié los planes sobre la marcha. Imagino que tengo una escala de prioridades un tanto extraña... sin embargo no me arrepiento de la decisión, resultó una tarde-noche más que agradable.

MrMann dijo...

Un tío con talento...
los últimos años y discos de Dire Straits (a partir de Money for Nothing) fueron mediocres pero desde que está sólo ha vuelto a la genialidad.

Athe dijo...

Solo hay una palabra para esto...Envidia¡¡¡ Saludos

Anónimo dijo...

Yo me apunto también a lo de la envidia, máxime cuando un buen amigo te llama a mitad de concierto al móvil para permitirte disfrutar de unos breves "destellos" de esa guitarra maravillosa. Me queda el consuelo de poner en mi equipo el CD de la banda sonora de The Princess Bride, cerrar los ojos y dejarme transportar a esa galaxia de la que hablas.
Gracias Kelkian.
Marimar

Cierzo dijo...

Cuando alguien asiste a un concierto en directo, sus sentidos se extralimitan, incluso se despiertan "otros" que ni conocíamos. Ni las guitarras, ni las baterías, ni las voces , ni ningún elemento musical se parece a lo que escuchas en un disco.
La gente, el bullicio, la emoción, el griterío... enlazados a los protagonistas del escenario crean un conjunto armónico que es totalmente invisible e inaudible en un trozo de vinilo o cd.
¡qué suerte kelki por haber escuchado a ese fenómeno de cantante!!!
El título del post... genial.

Bergeronnette dijo...

Mmmm... Que bien has escrito sobre tus sensaciones del concierto. Bravo por tí ;)