domingo, 3 de abril de 2005

A Dios



Juan Pablo II quería que abriéramos la puerta de nuestros corazones al Amor Universal a través de la fe y la esperanza. Hagámosle un homenaje creyendo en el Amor.

6 comentarios:

Agustín dijo...

Hay una clase de Amor en el que sí creo: en ese Amor Universal del que hablas.

MrMann dijo...

Homenaje el que le dio él a Pinochet... años después de abroncar en público a Ernesto Cardenal, que estaba en un gobierno sandinista en el que había ¡cuatro! curas, por lo visto no era suficientemente bueno para el jefe de la iglesa católica... Pinochet sí, ese sí...

Nuse dijo...

El Papa hizo cosas buenas, cosas como acercar ideologias, acercarse a otras religiones, pero también hizo otras que han hecho que la iglesia este hoy donde este, osea en la epoca de cromañon. Su conservadurismo para ciertos aspectos no ayudo mucho y en especial no ayudo a las mujeres.
Y homenaje o no... yo también creo en el amor...

DJ dijo...

dziekuje, za to
jacek z Polski
jackowo.blogspot.com

Javier dijo...

El caso del viaje del Papa a Chile fue muy relevante por su trascendencia. En su primer viaje en 1978 hizo de mediador a instancias de Argentina por el conflicto del canal de Beagle, que puso a los dos paises al borde de la guerra. En el segundo viaje quiso preparar a Chile para la democracia, y fue la primera vez en la dictadura en que el pueblo chileno pudo salir libremente a la calle a expresarse. Dicen que en el encuentro privado Pinochet le preguntó al Papa: "¿Porqué la Iglesia siempre está hablando acerca de la democracia? Para mi, en buenas cuentas, un método de gobierno es tan bueno como otro" Y el Papa le respondió: "No. La gente tiene derecho a gozar de sus libertades, aún si comete errores en el ejercicio de ellas" Parece que esta respuesta, según le contó al secretario de estado vaticano Angelo Sodano, le hizo reflexionar profundamente a Pinochet. Al año siguiente convocó un plebiscito popular en el que preguntó si la gente quería que él siguiese en el poder. Perdió el plebiscito y allí empezó la democracia.
El caso de Ernesto Cardenal es un tanto particular. Sacerdote reconvertido en revolucionario sandinista, en contra de las órdenes expresas vaticanas, compaginando el sacerdocio con las armas, se arrodilló cuando vino el Papa, que le gritó que pusiera sus asuntos en orden con la Iglesia. Karol Wojtila ha sabido extender el espíritu tradicional de la Iglesia por todo el mundo. Ningún Papa hasta ahora había entendido esta forma de evangelizar. Le ha pasado lo mismo que a las monarquías. A base de verlo en la televisión como una persona accesible se le ha empezado a tratar como una persona y no como el enviado de una divinidad. Lo mismo le ha pasado a la reina de Inglaterra, al emperador de Japón...
Juan Pablo II ha frenado el reformismo del Concilio Vaticano II en la Iglesia. Su sucesor va a tener muchos temas encima de la mesa por resolver. La gente de los países ricos está huyendo de la religión porque no se está adaptando a los nuevos tiempos. Los referentes morales cada vez son más escasos, y la Iglesia está anclada en algunos valores aceptados en otras épocas pero ya caducos en términos de crecimiento personal para los tiempos actuales. Pero quizás haya un golpe de timón que vuelva a llenar las iglesias, quién sabe. Hoy por hoy, no.

Bergeronnette dijo...

Señor, señor, acabo de leer un comentario suyo en el que dice que el amor está dentro de cada uno de nosotros. Si tú crees, yo creo, si tú crees, él cree, si tú crees, todos nosotros creemos, pero porque sabemos, que todos en algún momento tenemos que regalar el amor que hierve dentro de nosotros.

Un beso.