martes, 3 de octubre de 2006

¡Oh!




















La sombra de la noche nos hace ver más claros los momentos iluminados del día. A veces no sabemos si llorar o reir y elegimos que un sueño reparador nos de fuerzas para tener un día mejor que el anterior.

1 comentario:

Fernando Sarria dijo...

Lo peor de la luz de neón es cuando se apagan y queda la realidad sin matices...saludos