lunes, 21 de mayo de 2007

Selva de la Almozara

















Los paseos por el Soto de la Almozara de Zaragoza pueden convertirse en una incursión selvática si lo deseas. Sobre todo en primavera. Los carrizales, zarzas y enredaderas forman en muchos puntos de este lugar una espesura en la que resulta difícil hacerse paso. Cuando se despeja es una delicia caminar por un lugar tan metido en la ciudad y tan agreste al mismo tiempo. Parece mentira el poder llegar desde mi casa andando allí en cinco minutos y en diez a la plaza del Pilar.

3 comentarios:

Javier Torres dijo...

Es un lugar privilegiado, como una selva virgen.

Nací a escasos metros de allí, aunque entonces, los humos de La Industrial Química no lo hacían tan atractivo.

Saludos

Javier dijo...

Yo descubrí este parque hace pocos años y ha sido mi mayor hallazgo en Zaragoza. Caminar por primera vez por la alfombra de césped natural de la Playa de Los Ángeles me pareció un lujo desconocido para la mayoría de los zaragozanos. Seguir la hilera del camino y acompañar al río desde arriba es una experiencia de lo más agradecida. Tú Javier divisas el río ahora desde Alcalá de Ebro, unos kilómetros antes de donde viviste en tu infancia. El río te sigue atrapando. Saludos

Fernando dijo...

abrazos a los dos...que lastima no tener el tiempo y el dinero para selvatizar Zaragoza