miércoles, 8 de febrero de 2006

Paraiso




















Ayer ocurrió una noticia que me conmocionó. En contra de lo que yo pensaba, todavía existen lugares vírgenes donde no ha entrado nunca el hombre. En una zona perdida de la selva en Nueva Guinea han encontrado especies desconocidas hasta ahora y algunas que se creían ya extinguidas. Los animales no se asustaban de la presencia del hombre. En otras épocas este gesto les habría costado la vida.

4 comentarios:

Raúl Tristán dijo...

Increible pero cierto. ¡Lástima qu lo hayan descubierto!. Ahora que el hombre sabe que existe, ya puede destruirlo...

Javier dijo...

Pues sí, es una pena. Algo parecido le pasó en la isla Mauricio al pájaro Dodo, que no podía volar y entre los gatos, perros, ratas y los conquistadores mismos que trajeron a estos animales, los aniquilaron en ochenta años.
Bienvenido por estos lares. Saludos

Anavi dijo...

Que lindo y que pena al mismo tiempo! Hay un poema de Francisco Villaespesa que habla a cerca del amor a la naturaleza.
Ten un poco de amor para las cosas:
para el musgo que calma tu fatiga, para la fuente que tu sed mitiga,
para las piedras y para las rosas.
En todo encontrarás una belleza virginal y un placer desconocido...
Rima tu corazón con el latido del corazón de la naturaleza.
Recibe como un santo sacramento el perfume y la luz que te da el viento...
¡Quién sabe si su amor en él te envía aquella que la vida ha transformado!
¡Y sé humilde, y recuerda que algún día te ha de cubrir la tierra que has pisado!".
Saludos de Anavi

Javier dijo...

Gracias por tu poema, Anavi. Saludos a las tierras nórdicas