martes, 13 de septiembre de 2005

Prisioneros en la libertad




















Hay veces que nos hacemos prisioneros en nuestra propia libertad. No queremos salir de nuestra celda con la puerta abierta, nos cargamos de culpas que no son nuestras, se apodera de nosotros un estado abúlico construido a propósito... A veces es por la búsqueda interior de algo que no llega. Otras no.

7 comentarios:

Teresa dijo...

Sí, pero una vez nos damos cuenta, ya no valen excusas, para afuera!!!

Cide dijo...

Mi hermana tiene gallinas. El otro d�a les abr� la puerta para encorrerlas un poco. No quisieron salir. �Cu�ntas veces nos sentimos gallinas! Y entonces nos quedamos encerrados en nuestros miedos, relami�ndonos nuestras heridas, at�ndonos a una obligaci�n, a una norma, a un sentimiento da�ino, a una sensaci�n de aislamiento.

Deber�amos despertar de vez en cuando.

MrMann dijo...

Pero también es bueno tener límites, incluso cárceles interiores...
El ejercicio de la libertad pasa por perderla y recuperarla constantemente.

nuse dijo...

Miedos. Yo pienso que al que le ocurra eso, es porque esta cargado, lleno de miedos interiores.

Charito Piedra dijo...

lo entiendo perfectamente, hace poco abandoné la celda... hay que seguir quitando las cosas que pesan...saludos

Roberto Iza Valdes dijo...
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Roberto Iza dijo...
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