lunes, 20 de septiembre de 2010

Adiós, abuelo

























Te quedaste para siempre en los corazones de todos los aragoneses, en los de aquellos que te sentían suyo y en los que no. Era tu honestidad lo que te abría las puertas más cerradas. Supiste ganarte el cariño de la gente y permanecer como un referente en su deber ser. Gracias por todo lo que has hecho por Aragón y por todos nosotros.

2 comentarios:

Curvas dijo...

Personalmente los recuerdos de Villanua donde ambos veraneábamos llenan mi infancia. Crecí con sus canciones y sus libros, me enseño que para cantar según que cosas hay que hacerlo con los dientes apretados. Y creo que habré escuchado la Albada cientos de veces... Todos perdimos un abuelo...

Guillermo Álvarez de Toledo Pineda dijo...

Su recuerdo quedará en los corazones de todos los aragoneses y en los de muchos otros españoles que no lo somos como es mi caso. Los hombres inteligentes y buenos no se olvidan nunca

Guillermo